Actividad 1

Día 1

Tengo altas expectativas del curso, siempre he mantenido una relación muy estrecha con el mundo musical. Me gustaría reforzar ciertos temas que con el paso del tiempo he olvidado. Me gustaría principalmente retomar los principios básicos para poder tocar el piano, y si es posible poder combinarlo con técnicas para el canto.

Día 2

Si nos cuestionamos como serían nuestras vidas sin música, sin duda no deberíamos vacilar al momento de responderla, pues más que sentido común sólo hay una respuesta, en mi caso me dispongo a imaginar los distintos escenarios que esto causaría.

Mi vida sin la música sería bastante plana, en ocasiones lo único que uno necesita es un poco de ritmo, algo que nos haga sentir aquello que anhelamos expresar sin palabras. No es que la música tenga párrafos, pero al igual que los poemas y sus estrofas, la música tiene partituras, podríamos decir que la música es un poema de igual manera.

Me gusta la literatura, pero la música es un complemento para leer o disfrutar un pasaje entre letras, crea atmósfera, intesifica los sentimientos y las intenciones del autor. Una vida sin música sería plana. Las películas perderían su emoción, serían simples escenas, cortes o composiciones vacías; ni siquiera la mejor pos-producción podría llenar este vacío. Haría incluso que los trayectos largos parezcan eternos cuando estamos acostumbrados ha portar audífonos y disfrutar de una melodía durante nuestro viaje. Me atrevo a decir que incluso podemos considerar que nuestra capacidad imaginativa se reduciría notablemente, la música es otro medio por el cual podemos imaginar, por lo menos para mí es de esta manera; la música nos hace imaginar historias. La música nos mueve, nos hace sentir, es un coctél de emociones. No es sólo ritmo, la música nos acompaña desde tiempos de antaño, omitirla sería destruir parte de nuestra cultura, pocas cosas ahora tendrían sentido.

Por lo que una vida sin música es una vida sin deleite.

Ahora bien, ¿es que acaso la música es sólo un medio de entretenimiento, un capricho que únicamente endulza el oído? La respuesta es no, la música es más que percusiones pegajosas, es más que una sonata o un preludio.

Está comprobado que la música mejora nuestra calidad de vida, esto depende de que género estemos escuchando, tal vez demandemos algo sensato e idóneo para la ocasión. En el caso que nos encontremos haciendo ejercicio está comprobado que la salsa y el rock son dos géneros que nos pueden ayudar en este tipo de propósitos.

La música clásica es un tema aparte, por lo menos dos horas de escuchar este género genera cambios positivos en el cerebro.

Sin embargo esto es visto desde un enfoque científico, todo a base de pruebas empíricas, no obstante nostros mismos podemos probar que la música altera nuestro estado de ánimo, nos activa, nos baja la energía, nos relaja, e inclusive podemos sentirla.

¿Cómo podemos sentir la música? No todos, pero está comprobado que existe un efecto en nuestro sistema tegumentario que hace que nuestra piel se ponga de gallina. Sí, este efecto es llamado frisson y por aquellos que pueden sentirlo, lo describen como escalofríos.

Podemos decir que la música está muy relacionada a nuestra calidad de vida.

Tomando la incógnita que inició esta entrada, quisiera intentar verlo desde un enfoque mucho más fatalista, ¿Qué ocurre si la música no existiera? Que nunca fue descubierta, o que nuestros ancestros no encontraron nada agradable en repetir ritmos.

Como había dicho, las películas no tendrían emoción, serían planas.

«La música es el alma de la película»

Guillermo del Toro (en casa con mis monstruos sinfónico )

Hablamos también de que no solamente las películas se quedarán sin uno de sus elementos más escenciales, debemos recalcar que muchas culturas a lo largo de la historia han creado sus tradiciones e identidad en base a la música.

¿Qué pasará con la identidad mexicana si no existe la música ranchera? Jorge Negrete, Pedro infante. ‘México Lindo’ jamás hubiera existido, ¿Qué hay del jarabe Tapatío? ¿Llorona? El lago de los cisnes no sería más que otra mezcla de movimientos sin ningún clímax definido.

Estos ritmos tan sagrados nos proveen de identidad, nos bañan de nuestras tradiciones. La música como identidad debe ser apreciada por el mundo, quedarse sin ella es como quedarse sin otro tipo de narrativa codificada, de ver todo de una manera plana e insípida, no habría nada sublime y la historia tendría menos temas de que hablar. Hasta la música ha creado un punto cúspide a través de los siglos, ha evolucionado.

Sin música nos quedamos sin otro medio potente de expresión, un medio inexistente de crear un vínculo entre exterior y el alma, menos un vehículo que nos conducía a estados afables, tal vez sin un cómo de conectar con esa efusividad cuando ni las mismas palabras son capaces de evocar algo que ni siquera nosotros nos podemos responder, y eso en pocas palabras es la música.

Día 3: la banda sonora del Señor de los Anillos

Es simplemente increíble, cualquier persona que haya visto la película reconocería al instante el filme al escuchar un fragmento de la banda sonora. El Señor de los Anillos, escrita por J. R. R. Tolkien, y dirigida por Peter Jackson ha creado una de las mejores adaptaciones para la pantalla grande.

Cuenta con una banda sonora que estremece a cualquiera, tiene puntos álgidos, un maravilloso clímax y la sinfonía motiva a escuchar un poco más.

Podría decir que en ocasiones recurro a estas sinfonías, pues me mantienen activo, inspirado e inevitablemente transportarme a escenas particulares de las películas. Sin estas obras maestras la película del Señor de los Anillos no tendría la misma grandeza ni el prestigio que tiene.

Al hablar de esta trilogía, podemos decir que la banda sonora es poco conocida, pues no a muchos espectadores les llama la atención este tipo de aventuras fantásticas. Pero en términos más generales, ¿qué pasaría si las personas supieran más de música?

Es cierto que en estos tiempos vivimos en un cambio de era, que ya nada es igual desde las últimas dos décadas, muchas cosas han cambiado, en especial la música. La cultura popular ha invadido en casi todos los ámbitos, ahora nos reducimos a ciertos artistas o músicos que gracias a su talento o mezclas pegajosas han logrado que el foco esté concentrado en ellos.

No tengo que ser experto en historia del arte ni de la música para adivinar que la música ha reducido su complejidad, los conciertos son movidos y entretenidos. Una demostración de música clásica no tiene nada de esto en opinión de muchos. Estar en una demostración sinfónica puede ser muy alargada, teniendo en cuenta los preludios y las interminables sonatas.

Pero sigo siendo fiel creyente que por lo menos deberíamos escuchar. un poco de todo. El mundo musical de varios se reduce a unas cuantas canciones de músicos con alto grado de impacto.

Como explicaba en la música como identidad, es importante conocer distintos tipos de canciones, su elaboración, cuáles son sus cualidades. No podemos comparar una melodía musical con una canción de rap. La melodía puede que nos transporte y que nos apasione, pero una canción de rap puede tener varias connotaciones, empezando porque el género fue creado para dar impacto social de las desigualdades del gobierno hacia los grupos afroamericanos.

Sin embargo ambas tienen el propósito de comunicar algo, es importante conocer el contexto histórico de como estos géneros tomaron revuelo, ver la música desde un enfoque histórico o social.

Que las personas supieran más de música lograría que la gente discrepe del género no por el ritmo, sino por la complejidad o el mensaje que nos quiera transmitir, además de reconocer la importancia en algún punto histórico.

Ahora bien, ¿esto como educación sería relevante en México? Absolutamente, pues es como si una planta no conociese sus raíces.

No me refiero a sólo conocer la música ranchera que tuvo gran revuelo a partir del año 1933 donde la industria del cine mexicano se elevó por los cielos y el concepto del mariachi cantor fue un éxito para las películas mexicanas. Crear historias a partir de escenarios rurales, en una hacienda, cantinas y sobre todo la música que en alguna escena u otra deleitaban al espectador.

Que los mexicanos conozcamos nuestra música regional es importante para conocernos como sociedad. Pues conocemos la música presente en varias tradiciones que decoran a nuestro país.

Sin embargo, la educación sobre la música no debe ser exclusiva sobre nuestra nación. Se debería hacer un plan de estudios sobre como ha evolucionado. Desde la orquestra en un teatro, hasta la música en las calles. Géneros como el blues y el jazz. El rap. Tal vez entender el porque ciertos tipos de música se crearon.

Incluso hacer un autoanálisis para reconocer como es que nos sentimos al escuchar tal pieza. Eso haría que las opiniones de los estudiantes cambien y conozcan, que puedan discernir por el contenido, por la complejidad o por el impacto social que generó o lo sigue haciendo en nuestra época.

Educar en música sería de suma importancia, ayudaría a fromar una opinión, conocer el contexto y crear un acervo cultural.

— Escrito por: Sergio Esquivias González

Presentación

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